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Un año extraño.

Ante todo me gustaría pediros disculpas por tanto tiempo de ausencia en este humilde blog. El trabajo, el stress y la pereza no son excusas para una ausencia tan prolongada. A todo esto hay que sumarle que este 2020, por las razones que todos conocemos, se ha convertido en un año extraño (y digo extraño por no decir alguna palabra malsonante). 

La pandemia del Covid19 ha sacudido nuestras vidas como si de un terremoto se tratase y cosas que antes nos parecían lo mas normal del mundo ahora son prácticamente recuerdos de un tiempo mejor. Hemos tenido que adaptarnos a nuevos hábitos en nuestro día a día. Hemos tenido que aprender a mantener la distancia social, a llevar mascarilla, a llevar un mayor higiene de manos y a reducir nuestra vida social, entre otras cosas. Pero para mi, y creo que para muchos de nosotros, lo más duro ha sido tener que prescindir de los besos y abrazos que tanto nos reconfortan, especialmente los besos y abrazos a nuestros mayores (padres y abuelos) que tanto reconfortan.

Es por ello que hoy quiero mostraros unas imágenes de besos y abrazos micológicos. si, habéis leído bien. Los que hacemos y vemos mucha fotografía micológica solemos humanizar los ejemplares fotografiados y nuestro cerebro les asigna actitudes propias de los seres humanos. De hecho, soy de la opinión que esas fotos de setas donde sus formas nos trasmiten actitudes humanizadas suelen funcionar muy bien. Siempre digo que en fotografía micológica es muy importante tomarse bastante tiempo en la elección de los ejemplares a fotografiar. Suele ser garantía de una fotografía exitosa. A continuación os dejo unas cuantas imágenes donde los ejemplares "retratados" me transmiten unas actitudes de cariño (besos y abrazo) que tanto añoramos en estos tiempos que corren. Espero que os gusten.

Esperemos que todo esto pase cuanto antes. Mucho animo y cuidaros.












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