La iglesia de Sta. Maria de Lebeña situada en la localidad de Lebeña en el municipio cantabro de Cillorigo de Liebana es uno de los más notables testimonios del arte prerromanico en Cantabria e indudablemente el mejor conservado y más sobresaliente de estilo mozarabe. Aparte de la indudable belleza de la iglesia, se encuentra en un entorno natural incomparable en una meseta que forma un oasis de vegetación dentro del impresionante entorno montañoso del desfiladero de La Hermida que da acceso a la bella comarca de Liebana. La leyenda cuenta que los condes de Liebana Alfonso y Justa edificaron la iglesia con la intención de albergar allí los restos de Santo Toribio, pero al intentar descubrir la sepultura tanto el Conde como sus servidores quedaron ciegos por lo que este ofreció su cuerpo y los bienes que poseía en Liebana a los monjes del monasterio de Santo Toribio con el fin de recobrar la vista. Hecho el milagro, el Conde Alfonso entregó todas sus posesiones.
Fotografías de Cantabria tomadas por Daniel Alonso Felices.